La aluminosis es una patología estructural, conocida como la «enfermedad del hormigón», que afecta a los edificios construidos con cemento aluminoso. Este material se usó mucho en España entre los años 50 y 70, sobre todo en vigas y viguetas de forjado porque fraguaba más rápido que otros cementos, y su uso se prohibió en España en 1977. Con los años se vio que, en determinadas condiciones, pierde resistencia, y la humedad es uno de los factores que más acelera ese deterioro.

Qué es la aluminosis y por qué afecta al hormigón
El cemento aluminoso (o cemento de aluminato de calcio) no se degrada igual que el cemento Portland. Con el paso del tiempo y bajo ciertas condiciones, se transforma internamente, se vuelve más poroso y pierde cohesión y resistencia mecánica. Esa pérdida de resistencia puede dejar las armaduras de acero más expuestas y acelerar su corrosión.
No es solo un problema de estética. Puede comprometer la seguridad estructural del edificio, de ahí la importancia de detectarla pronto y de que la evalúe un técnico competente.
Aluminosis y humedad: la relación que conviene conocer
La humedad y las temperaturas altas aceleran el deterioro del cemento aluminoso. Por eso la aluminosis se manifiesta antes en las zonas donde hay más humedad: baños, cocinas, sótanos y cualquier punto con filtraciones o condensación persistente.
Esta es la parte que sí se puede controlar. Tratar la humedad que alimenta el deterioro no sustituye la evaluación estructural, pero evita que el problema avance más rápido de lo necesario. Si quieres entender qué tipos de humedad pueden afectar a la estructura, tienes la guía sobre humedad estructural: qué es y cómo identificarla.
Causas y factores que favorecen la aluminosis
La aluminosis no depende de un único factor. Los que más pesan son:
- Humedad alta y continuada: la exposición prolongada a ambientes húmedos acelera la reacción química que degrada el cemento.
- Temperaturas elevadas: aceleran el proceso de transformación del cemento aluminoso.
- Fabricación y dosificación deficientes: una mezcla mal controlada o con demasiada agua deja un hormigón más vulnerable.
Que un edificio sea de esa época no significa que tenga aluminosis, pero sí que merece una revisión técnica.
Cómo detectar la aluminosis: síntomas
Detectarla a tiempo es crucial. Estos son los signos más habituales:
- Desmoronamiento y fragilidad del hormigón: zonas con textura arenosa o con desprendimientos.
- Fisuras y grietas que se ensanchan con el tiempo.
- Cambios de color: el hormigón se oscurece o aparecen manchas ocres, a veces por la corrosión de las armaduras.
- Deformaciones en estructura: en casos avanzados, hundimiento de suelos o inclinación de paredes.
Para confirmarla no basta con la inspección visual. Un técnico competente (arquitecto o ingeniero) debe tomar muestras y analizarlas en laboratorio, y proponer las medidas que correspondan. Si sospechas de tu edificio, no esperes: pide una revisión técnica.
Cómo se trata la aluminosis y qué soluciones tiene
El tratamiento lo decide el técnico estructural en función de la gravedad:
- Inspección y diagnóstico profesional: evaluación detallada de la extensión y la gravedad del caso.
- Refuerzo estructural: según el deterioro, con láminas de acero o fibra de carbono en las zonas afectadas.
- Sustitución de elementos dañados: las vigas y viguetas más deterioradas pueden retirarse y reemplazarse.
- Eliminar las humedades: si hay humedad que acelera el problema, hay que corregirla. Esta parte sí la hacemos en Iberdeco Humedades, con equipo propio.
- Mantenimiento y revisión periódica: para detectar a tiempo cualquier cambio.
Casos y ejemplos de aluminosis
La aluminosis no es un problema teórico ni lejano. El caso más conocido en España es el del Turó de la Peira, en Barcelona, donde en noviembre de 1990 se derrumbó un bloque de viviendas construido en 1953 con cemento aluminoso. Aquel suceso obligó a revisar y rehabilitar muchos edificios de esa época en el barrio. Puedes leer más sobre el derrumbe del Turó de la Peira en la web de 3Cat.
En la mayoría de los casos, la aluminosis no da la cara hasta que el daño está avanzado. Por eso, si tu edificio es de esa época, conviene hacer revisiones técnicas periódicas. Detectar a tiempo es la diferencia entre una reparación planificada y una actuación de emergencia.
¿Cuánto puede durar un edificio con aluminosis?
No hay un plazo universal. Depende de la gravedad del deterioro, de las condiciones ambientales (sobre todo de la humedad) y de las medidas que se hayan tomado. Con una detección temprana y un tratamiento adecuado se puede prolongar mucho la vida útil del edificio, mientras que si se ignora, el deterioro puede avanzar de forma rápida y poner en riesgo la seguridad.
Cuándo pedir ayuda
Si ves manchas de humedad persistentes en un edificio de los años 50 a 70 y sospechas que puede haber un problema estructural, el primer paso es una revisión técnica estructural. Si además tienes humedad (filtración, condensación o capilaridad) que está acelerando el problema, en Iberdeco Humedades diagnosticamos su origen con equipo propio, sin subcontratar. Puedes pedir un diagnóstico gratuito.
Preguntas frecuentes sobre la aluminosis
¿Cómo sé si mi edificio tiene aluminosis?
Solo se confirma con una inspección técnica y análisis de laboratorio de muestras. Son señales de alerta que el edificio sea de los años 50 a 70, que tenga fisuras que crecen, hormigón arenoso o manchas ocres, sobre todo si hay humedad.
¿La aluminosis es lo mismo que la humedad estructural?
No. La aluminosis es una patología del propio hormigón (cemento aluminoso). La humedad estructural es el agua que afecta a elementos estructurales. Pueden coincidir, y la humedad acelera la aluminosis.
¿Quién debe revisar un edificio con sospecha de aluminosis?
Un arquitecto o ingeniero competente, que evalúe la estructura, tome muestras y proponga las medidas. No es un trabajo para una empresa de humedades.
¿Se puede vivir en un edificio con aluminosis?
Depende de la gravedad, y lo decide el técnico tras la evaluación. En casos leves se puede seguir viviendo mientras se controla y se repara, en casos graves puede ser necesario desalojar.
¿Puede la humedad empeorar la aluminosis?
Sí. La humedad alta y continuada es uno de los factores que más aceleran el deterioro del cemento aluminoso, por eso conviene tratar cualquier filtración o condensación en un edificio de esa época.