Humedad por capilaridad en un local de Madrid medio metro por debajo de la calle

El local estaba recién reformado y ya se le caía la pared por abajo. Un semisótano, con el suelo unos 50 centímetros por debajo de la cota de la calle.

La propiedad había probado varias cosas y ninguna había durado. Medimos y salió lo que sospechábamos por el aspecto del muro: humedad por capilaridad. Cortamos el ascenso del agua con una barrera química por inyección y después rehabilitamos lo dañado.

Un local recién reformado perdiendo la pared por abajo

Cuando acabas de reformar, cualquier desperfecto canta el doble.

Primero fueron manchas en la franja de pared que toca el suelo. Después esas manchas fueron subiendo. Y al final llegó lo que de verdad molesta: el revestimiento abombado, la pintura saltando y algún punto con el muro ya a la vista.

Ese orden es la firma de la capilaridad, y es lo que la distingue de una mancha de condensación. La condensación ensucia la superficie. La capilaridad rompe el material desde dentro, porque el agua que sube trae sales del terreno que cristalizan dentro del poro y lo revientan. Es el salitre que sale en las paredes.

Antes de llamarnos se intentaron varias soluciones. Ninguna pasó del primer año.

De dónde venía el agua

Del suelo, y tenía toda la facilidad del mundo para entrar.

La humedad por capilaridad funciona como un azucarillo puesto en el borde del café: el agua del terreno sube por los poros del muro, que están comunicados entre sí, y sigue subiendo hasta que se equilibra con lo que la pared evapora. Las mediciones confirmaron ese patrón, con la humedad concentrada abajo y una línea de avance que iba ganando altura. El mecanismo es el mismo en otros materiales, como explicamos al hablar de la humedad por capilaridad en muros de piedra.

Lo que agravaba este caso concreto era estar medio metro por debajo de la calle. Un muro enterrado no toca el terreno solo por la base: lo toca por toda la superficie que queda bajo tierra. Mucha más puerta de entrada. Por eso un semisótano puede dar guerra donde una planta baja de la misma acera no da ninguna.

¿Y la reforma reciente? No protegía de nada. Un revestimiento nuevo sobre un muro que sigue chupando agua era prácticamente tiempo prestado.

Cómo se corta el ascenso del agua en un muro enterrado

Con una barrera química por inyección.

Se perfora el muro siguiendo una línea horizontal, con una altura y una separación calculadas, y se inyecta un producto que se reparte por los poros del material y los sella desde dentro. Queda una barrera continua a lo largo de todo el muro. Por debajo el agua sigue estando, eso no se puede evitar, pero por encima ya no pasa. Cortado el aporte, la pared se seca por evaporación.

Lo que se ejecutó en esta obra:

  • 4,93 metros lineales de muro inyectados
  • 3,16 metros cuadrados de superficie saneada y revestida tras el tratamiento
  • 1 barrera de inyección

Sanear y rehabilitar, la parte que casi nadie cuenta

Cortar la humedad no repara lo que ya estaba roto.

Un muro que lleva años absorbiendo agua tiene el revestimiento cargado de sales. Si se pinta encima sin sanearlo, la pintura vuelve a saltar aunque el tratamiento esté perfectamente ejecutado, y entonces el cliente cree que no ha servido de nada.

Así que con la barrera hecha y el muro secando, saneamos las zonas dañadas y rehabilitamos los revestimientos hasta dejar el local terminado.

Las dos fases las hizo el mismo equipo. Quien mide el muro y decide dónde va la barrera es de la casa, y quien lo deja acabado también. Aquí tienes cómo abordamos esta patología en nuestra página sobre la humedad por capilaridad y el proceso completo en nuestro método.

Cuándo sospechar de la capilaridad y no de otra humedad

Hay cinco señales que la delatan:

  • La humedad está en la franja baja de la pared y sube desde el rodapié, no baja desde el techo.
  • El revestimiento se abomba, se desconcha o se cae, en vez de solo mancharse.
  • Sale un polvo blanco en la superficie o en el suelo al pie del muro, que son las sales cristalizadas.
  • El problema está todo el año, no solo cuando hace frío.
  • Hablamos de un sótano, un semisótano o un bajo, o de una pared que da a terreno. En garajes es de los problemas más frecuentes.

Ojo, que si el agua llega de golpe después de llover no es capilaridad sino filtración, y en bajo rasante tiene su propio tratamiento: lo vemos en filtraciones de agua en sótanos.

Si en cambio las manchas aparecen arriba, en esquinas y ventanas, y se disparan en invierno, apunta a otra cosa. Lo verás claro en el caso de condensación en una vivienda de Madrid.

Dudas habituales antes de tratar un sótano o un bajo

¿Hay que picar toda la pared?

No. La inyección va sobre una línea de perforaciones, no se levanta el muro. Lo que sí se retira es el revestimiento dañado, porque está cargado de sales y no admite un acabado nuevo encima.

¿Puedo seguir usando el local?

Es una obra acotada en metros y en zona. Para que te hagas una idea, aquí fueron menos de cinco metros lineales de muro.

¿Cuánto tarda en secarse la pared?

Depende del grosor del muro, del material y de cómo ventile el local, así que el secado es progresivo. La barrera corta el agua desde el primer día. Lo que lleva su tiempo es que evapore la que ya estaba dentro.

¿Y si sello la pared por dentro y listo?

No elimina el agua, la manda a otro sitio. Si tapas la salida del vapor en un punto, el muro busca otro y el daño reaparece más arriba o en la pared de al lado. Por eso se trabaja sobre el ascenso del agua y no sobre la superficie.

¿Tienes un bajo o un sótano con la pared desconchándose? Pide tu diagnóstico gratuito y te decimos de dónde viene el agua antes de tocar nada. Atendemos toda la provincia de Madrid, y aquí puedes leer lo que dicen los clientes que ya han pasado por esto.

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